jueves, 25 de septiembre de 2008

miércoles, 24 de septiembre de 2008

martes, 17 de junio de 2008

¿Qué características debe tener un profesor para ser un buen profesor?


Creo que todos buscamos que alguna vez en el desarrollo de nuestra carrera se nos catalogue o reconozca como un buen profesor. Pero, ¿cuáles son las características que debe poseer un buen profesor?, ¿cómo se debe comportar?, eso es lo que analizaremos en este ensayo.
Es necesario que al pensar en una respuesta para solucionar ésta interrogante estemos pensando en lo que responderían nuestros alumnos, ya que sin lugar a dudas ellos son los elementos primordiales en nuestro trabajo, y con ellos nos relacionaremos día a día, por lo tanto es primordial que enfoquemos hacia allá nuestra contestación. Por lo mismo, al pensar en una respuesta me puse en el papel de cuando yo era alumna, y me pregunte, ¿qué características debía tener para mí un buen profesor? Y al pensar en una respuesta, llegue a la siguiente: Primero, sin lugar a dudas, los buenos profesores deben poseer características tales como, la paciencia, serenidad, conocimiento, comprensión, respeto, y honestidad, ya que todas ellas son algunas de las características que deberían formar a un buen profesor.
A la vez, estos buenos profesores se caracterizan porque conocen su materia extremadamente bien. Pero no son solo meros eruditos, ya que utilizan su conocimiento para ir al fondo de los asuntos, a los principios fundamentales y a los conceptos básicos; son capaces de simplificar lo complejo de manera que motivan el aprendizaje. Tienen además una comprensión intuitiva del aprendizaje humano. De igual manera, dan gran importancia a su tarea docente, tanto como a su investigación. Y al programar sus lecciones ya sean seminarios, prácticas, u tutorías, se plantean los objetivos del mejor aprendizaje para sus alumnos.
Se caracterizan a la vez por ser exigentes con sus alumnos, esperan mucho de ellos. Pero plantean objetivos ligados a las salidas profesionales de sus estudiantes y a la formación que éstos necesitarán a lo largo de su vida, es decir, no se trata de proyectar dificultades arbitrarias. Y en sus lecciones intentan crear un entorno para el aprendizaje crítico natural, en el que los estudiantes se enfrentan con su propia educación, trabajando en colaboración con otros, confían en la valoración de sus tareas. Pero lo mas importante, confían en sus alumnos, son francos y abiertos con ellos, y siempre son amables, además evalúan el resultado de su tarea y saben rectificar cuando es necesario. Todas estas características en su conjunto forman lo que debería ser un BUEN PROFESOR.
Pero como sabemos es muy difícil encontrar a alguien con todas esas características en nuestras vidas, sino que nos encontramos a profesores que poseen una o mas de una cualidad de aquellas, pero no todas. Por lo mismo describiré algunos de los tipos de profesores con los cuales me he encontrado en mi vida de estudiante. Bueno, comenzaremos con el típico hombre estudioso que dedicó buena parte de su vida a enriquecer sus conocimientos, a saber a más de las ciencias que tienen que ver con la didáctica y la pedagogía mucho de aquellos conocimientos propios de su asignatura, pero llegamos a la conclusión que este es el típico profesor sabio, el gran conocedor, el consultor, pero que aun no daba el salto, que todo aquello no le servía todavía para ser buen educador.
Otro típico caso es el espléndido expositor, es decir de aquel que a más de conocer encantaba a su auditorio porque era capaz de sostener su atención y expresar con relativa facilidad, su versatilidad, su conocimiento, sus propias destrezas y características. Sus clases sin duda resultaban maravillosas pero aun todo aquello no le ratificaba como buen educador, demostraba tan solo tener conocimiento, dominarlo y saber expresarlo, pero le faltaba algo más, algo que un buen profesor debía tener. ¿Qué será? Y por ultimo nos encontramos con algo mas común para todos, nos encontramos con aquel profesor que algo menos sabio, domina la explicación, llevando su lenguaje a los niveles del alumno, aquel que no detenía ahí su atención sino buscaba la comprensión real en ellos de lo expresado; a este, al buen educador, le interesa cuánto su alumno aprendió, no cuán hermosa fue su clase o cuán amplio fue su conocimiento, sabe que su medida está dada por la respuesta de sus alumnos, sabe que su calificación no puede ser otra que aquella que obtengamos del conocimiento interiorizado en cada una de las mentes que constituyen su auditorio. Éste sin duda es el que logra proyectar a su estudiantado hacia el dominio del conocimiento, el que puede hacer que ese grupo de niños y jóvenes trabajen con este, porque lo han hecho suyo, porque lo manejan, porque saben de lo que están hablando.
Sin lugar a dudas, creo que todos a lo largo de nuestras vidas hemos tenido de los tres tipos de educadores, el que mucho sabe, el de las clases lindas, y el que se entregó hasta hacernos comprender, hasta estar seguro de que dominábamos el tema, de que podía estar tranquilo porque el conocimiento había saltado desde su inteligencia o desde los textos adonde debía estar, a nuestra mente para desde ahí poder ser la herramienta práctica y fructífera en nuestro crecimiento personal y en nuestro desarrollo. Por lo tanto mi meta es llegar a tener un poco de los dos anteriores casos, pero asimilarme por completo al buen profesor, aquel que llega a fomentar y forjar una relación tan constructiva con sus alumnos que los llena de conocimientos, y lo guía en su futuro, creo que ese es el tipo de profesor que un alumno nunca olvida.

viernes, 6 de junio de 2008

¿Qué acciones concretas realizarías para verificar tu buen desempeño como educador?

Cada vez es más evidente la necesidad de una preparación que nos permita hacer frente a este difícil y competitivo mundo que se nos presenta acompañado de un futuro no muy preciso debido al perpetuo conflicto entre la lucha por el poder, y en nuestra posición, de la lucha por el conocimiento sobre de la ignorancia.
Es muy común que luego de egresar uno se relaja, se deja estar y no sigue estudiando o perfeccionándose, por lo mismo no nos actualizamos en contenidos y eso perjudica en gran manera a nuestros alumnos, y nosotros mismos nos vemos afectados, ya que como sabemos, es de real importancia transmitir conocimientos reales, verídicos, que tengan una base sólida, pero para lograr esto tenemos que estudiar, preparar bien nuestras clases, y buscar métodos y técnicas que permitan ésta comunicación y entrega de conocimientos de una mejor manera.
Debemos de observar a nuestros esfuerzos actuales en miras de poder enfrentar una situación real y no disfrazada por ilusiones falsas y llenas de solamente buena voluntad. Es ahora cuando debemos de preguntarnos acerca de la eficiencia en nuestro desempeño académico, de nuestro grado de preparación para poder desempeñarnos como buenos pedagogos y formar a alumnos competitivos en un futuro.
Por lo anterior, es bueno estar evaluándose constantemente, ya que nosotros muchas veces pensamos que nuestra labor la estamos ejerciendo de la mejor manera, sin percatarnos que lo hacemos pésimo, y al no percibir esto seguimos avanzando como si todo anduviera de maravillas, y como consecuencia tenemos a alumnos con lagunas de conocimiento, atrasados y con muy bajo rendimiento. Y obviamente en estas circunstancias ¿quienes son los culpables? , -los alumnos respondemos, que son unos tontos y no aprenden-, nunca analizamos bien si nuestra labor la estamos realizando de la mejor manera, o me equivoco? Por lo tanto considero una buena opción la evaluación docente por parte de los alumnos que son los actores principales en este ejercicio de la enseñanza.
Por lo tanto, debemos tomar conciencia de este gran problema, ya que nuestra labor es fundamental en la formación de nuestros alumnos que serán el futuro de Chile, por lo tanto me pregunto, ¿qué ocurre si ejercemos mal nuestra labor?, tendremos a generaciones de jóvenes que serán unos ineficientes, mal preparados teóricamente por culpa de nuestro mal desempeño, o sea meditemos un rato.
Analizando lo expuesto anteriormente, seria un buen método implantar una evaluación continuada y rígida al docente, para que así estemos siempre preparándonos, estudiando para no quedar mal frente a nuestros alumnos, y a la vez así tener una base de comparación para evaluar qué tan preparados nos encontramos y mejorar en nuestras deficiencias. Pero para esto es necesario que exista un control, un seguimiento constante para que nos quedemos dormidos en los laureles.
Así, como conclusión, insto a todos a que nos preparemos, que no dejemos de estar estudiando, de informarnos, de ir actualizándonos, un ejemplo, hoy en día ir de la mano con la tecnología, para que así se facilite el aprendizaje para nuestros alumnos que manejan muy bien este método de la computación; por lo tanto nosotros como profesores nos debemos adaptar en esta sociedad educativa que se encuentra en constante movimiento, esa es nuestra labor, el adaptarnos y cambiar, pero con el deseo de cambiar para mejorar, y así lograr realizar nuestra labor de la mejor manera, y conseguir ser reconocidos como unos docentes eficientes.

martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?


El proceso de enseñanza y de aprendizaje es muy complejo debido a la diversidad de alumnos con los cuales nos enfrentaremos, ya que cada uno de estos alumnos tendrá una mentalidad diferente, asimilara los conocimientos de una forma completamente disímil a los demás, y avanzara a su ritmo, por lo tanto, ahí nosotros como profesores debemos encontrar la forma de llegar a cada uno de nuestros alumnos, para nivelarlos como curso y tratar de que todos entiendan de igual manera. Pero esta nos es una tarea muy fácil que digamos.

Para lograr esto es preciso conocer el nivel de los alumnos, sus conocimientos previos, para avanzar partiendo de lo que dominan y ayudarles a llegar al objetivo de enseñanza fijado. De la misma forma es recomendable avanzar en los conocimientos de menor a mayor dificultad, de forma que el alumno progrese partiendo de lo más conocido y sencillo a lo más complejo.

Además dentro de este proceso de enseñanza-aprendizaje debe existir una comunicación bidireccional que debe utilizarse por nosotros los docentes como fuente de información para detectar los fallos en nuestra labor docente, para subsanar carencias de información de los estudiantes y para confirmar la consecución de los objetivos propuestos. Este carácter bilateral de la comunicación es fundamental como sistema de adquisición de información que permite controlar el proceso y realizar las correcciones oportunas en un mecanismo iterativo que nos acerca a nuestro objetivo, para así mejorar nuestra técnica, y entregar los conceptos de una forma adecuada a nuestros alumnos.

Pero lo más fundamental para lograr un éxito en esta tarea es lograr captar y fomentar una motivación en el educando. Tal como demuestran numerosas investigaciones, la motivación es la variable fundamental en el proceso de aprendizaje, siendo el elemento motivación, esencial para el logro de los objetivos educativos, ya que de esta manera los conceptos será abordados y entendidos de una forma mas amena debido a que el alumno los asimilara como un conocimiento significativo para su vida, lo cual facilitara este proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo mismo esta frase me hace mucho sentido “nuestra mente asimila solamente las ideas que le resultan interesantes, comprensibles y útiles”. Y aquí cabe mencionar que esta responsabilidad la adquiere el profesor, ya que en sus manos esta la tarea de realizar sus clases de una forma más dinámica, más cercana a los alumnos, para que así ellos se animen a participar de ella.

Otra forma de facilitar esta comprensión por parte del grupo curso, es fomentar el trabajo en grupo, ya que la integración del discente en un grupo de trabajo facilita el aprendizaje y la ayuda mutua, fomentando así la motivación y la resolución de dudas. Las nuevas estructuras organizativas enfatizan la importancia del trabajo en equipo y la capacidad de integrarse mediante una participación activa. Por tanto, las nuevas exigencias sociales y laborales demandan capacidad creativa, de comunicación verbal y escrita, espíritu crítico y capacidad de trabajo en equipo. De esta manera se hace preciso fomentar estas habilidades por parte de los profesores además de los conocimientos de la materia. Entonces, al evaluar sus resultados, daremos más crédito a sus habilidades y actitudes no centrando únicamente la valoración en la cuantía de información, o los aspectos exclusivamente memorísticos. Para ello los alumnos deben experimentar, trabajar en grupos, discutir sobre una base de igualdad con sus compañeros y profesores.

Y para dar énfasis al último punto que considero de real importancia, remarco que una gran parte del qué de una enseñanza depende del cómo se trasmite. Efectivamente, tal como afirman Pujol y Fons (1981, pág. 18): “Ningún profesor enseña bien si sus alumnos no aprenden. De nada sirve que él crea que enseña bien si sus alumnos no alcanzan los objetivos de conocimientos o comportamientos que él esperaba.”

Por lo tanto en esta gran tarea la de enseñar, nos encontraremos con miles de dificultades, y entre alguna de ellas será la forma de entregar nuestros conocimientos, pero en este punto, no debemos dejar de lado que frente a nosotros tendremos a una diversidad de personas que piensan diferente, que hablan diferente, que entienden de formas desiguales. Por lo tanto dentro de nuestra sala tendremos a 45 entes completamente diferentes y uno de los puntos primordiales es respetar cada una de las formas de pensar, adecuarnos a ellas, conocerlos lograr un ambiente adecuado para la enseñanza, y veremos como se nos abrirán las puertas, y como se nos facilitara nuestra labor.

Que no se nos olvide que nosotros también fuimos uno de ellos, y que pensábamos completamente diferente a nuestro compañero que estaba al lado, y que nos hubiera gustado que nos respetaran nuestra posturas, o no?

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Cuál es según tu opinión la forma más justa de evaluar el desempeño de un estudiante?

“La evaluación se reconoce actualmente como uno de los puntos privilegiados para estudiar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Abordar el problema de la evaluación supone necesariamente tocar todos los problemas fundamentales de la pedagogía. Cuanto más se penetra en el dominio de la evaluación, tanta más conciencia se adquiere del carácter enciclopédico de nuestra ignorancia y más ponemos en cuestión nuestras certidumbres. Cada interrogante planteado lleva a otros. Cada árbol se enlaza con otro y el bosque aparece como inmenso” (Cardinel, 1968)

La evaluación se convierte, en muchas ocasiones, en el puente o vinculo principal entre la enseñanza y el aprendizaje. Al hablar sobre evaluación estudiantil, se esta hablando al mismo tiempo de una serie de aspectos que van mas allá de unos resultados cuantitativos mediante los cuales se pretende determinar “que tanto han aprendido” los estudiantes. La evaluación, entendida como una serie de acciones continuas que los docentes realizan de manera cotidiana en el aula para indagar sobre el nivel de formación que han alcanzado sus estudiantes, no puede reducirse solamente a los resultados arrojados por los exámenes que son, en ultima instancia, una simplificación de la evaluación. Estos resultados, si bien son importantes para conocer el grado de adquisición de ciertos conocimientos y habilidades, constituyen solo uno de los elementos que forman parte de la evaluación en sentido más amplio. De esta forma, los resultados de los exámenes deben convertirse en un punto de partida para nosotros los docentes.

La evaluación así se constituye en un indicador que posibilita determinar la efectividad y el grado de avance de los procesos de enseñanza, aprendizaje y formación de los estudiantes, a la vez que nos permite a nosotros los docentes valorar nuestra labor y reflexionar en torno a ella para reorientarla y corregirla, de manera que contribuya, significativamente, a mejorar los procesos de enseñanza en el aula para promover un mejor aprendizaje. Tal como lo mencionan Díaz Barriga y Hernández Rojas (2000) “la evaluación del proceso de aprendizaje y enseñanza es una tarea necesaria, en tanto que aporta al profesor un mecanismo de autocontrol que la regula y le permite conocer las causas de los problemas u obstáculos que se suscitan y la perturban”, en este sentido las practicas evaluativas influyen de manera directa en las practicas de estudio (formas particulares de estudiar) que emplean los estudiantes y en la forma en que asumen la evaluación misma.

Así, la evaluación ha de ser parte integral en el proceso de aprendizaje y aportar información útil tanto para los profesores como para los alumnos. Por lo tanto, antes de emprender una tarea, éstos han de saber qué capacidades necesitan movilizar para llevarla a cabo. Igualmente, han de saber si van por el camino apropiado para alcanzar las metas asignadas. Por fin, al finalizar la actividad, han de poder medir fuerzas y flaquezas, lo que han adquirido y lo que queda por adquirir, valorar las estrategias empleadas.

De esta manera, la evaluación ha de acompañar y guiar al alumno en el proceso de aprendizaje. Ahora bien, la experiencia demuestra que lo que solemos llamar evaluación en nuestro sistema escolar, las más veces no sirve para ayudar al alumno sino para juzgarlo con arreglo a diversos criterios y estándares, como por ejemplo con una nota sobre una escala de 0 a 7. ¿Pero la nota realmente refleja el conocimiento del alumno?

Por lo tanto, creo que hay que renovar el método de evaluación que aun se sigue utilizando, es verdad que hay que implantar una evaluación igualitaria, pero también es verdad que esos 45 alumnos que voy a tener en la sala de clases no aprenden de la misma manera, por lo tanto tampoco no rendirán de la misma forma en la evaluación que yo igualitariamente implantaré, por lo mismo deberíamos buscar un medio de evaluación mas personalizado, donde se evalúe al alumno de la mejor manera posible, y que a la vez vaya en beneficio de su aprendizaje.

En resumen la evaluación de los estudiantes debe ser un proceso transparente y abierto, consensuado y sin ningún velo de misterio que oculte su intencionalidad, para que se convierta en un área de oportunidades y sea al mismo tiempo un espejo en el cual docentes y estudiantes puedan reconocerse y reconocer sus acciones.

Las anteriores consideraciones son una forma de mostrar las posibilidades y dificultades de abordar la evaluación de los estudiantes como un proceso integral e integrador, que sea de carácter formativo y que contribuya a mejorar la calidad de los procesos educativos. Asumir la evaluación como un proceso formativo, en permanente construcción y cambio, implica transformar las concepciones tradicionales y los esquemas rígidos de enseñanza y evaluación en los cuales las actividades evaluativas, mas que convertirse en un puente de comunicación entre docentes y estudiantes para identificar debilidades, dificultades y opciones de mejoramiento, son un mecanismo de poder y control para los primeros y una forma de sometimiento e intimidación para los segundos. Por lo tanto yo me pregunto ¿estamos dispuestos a cambiar esta concepción tradicional de la evaluación?

martes, 6 de mayo de 2008

¿Cómo se aprende Historia y Geografía?

Buena pregunta, ¿cómo aprendí historia en mi colegio? ¿Qué me motivaba a aprender Historia y Geografía? Una de las respuestas la he encontrado dentro de la Universidad y es la que nos recalcan cada día nuestros profesores, “para aprender Historia hay que leer”. Pero ahora si somos realistas, como van aprender nuestros alumnos, si ellos no tienen esa motivación en la lectura, eso quiere decir que ¿por no tener una habito de lectura ellos no van aprender? Yo creo que mas allá de la lectura de cada suceso de nuestra Historia esta la comprensión de éste, no sacamos nada con aprendernos de memoria el desarrollo de toda la historia del hombre, si realmente no comprendemos la importancia de los sucesos, es decir, la Historia nos sirve para que a través de los sucesos que se desarrollaron en el pasado tratemos de hallar una explicación racional para lo que ocurre actualmente.

Ahora si nos enfocamos a la otra rama, la Geografía, ésta se torna más cercana a mi parecer a los alumnos, pues se puede percibir diariamente, cuando llueve, el tipo de clima, la fauna la flora, etc. Es decir tiene un enfoque más práctico el cual puede tener más aceptación por parte de nuestros alumnos. Aquí recalco que una de las formas mas eficaces para lograr un desarrollo y aprendizaje en esta área son las SALIDAS A TERRENO, ya que a través de esta experiencia el alumno logra asimilar todo el contenido teórico impartido en las clases con la realidad.

A la vez en éste complejo aprendizaje, creo que uno de los factores primordiales en este proceso a pesar del interés por aprender por parte del alumno, influye además fundamentalmente la forma y la estrategia implantada por el profesor para entregar los conocimientos a sus alumnos, ya que debido a la elección de esta técnica depende el posterior interés que se logre formular en cada alumno, y el ulterior desarrollo del conocimiento en cada uno de ellos.

Para que esto tenga efecto, debe comenzar entregando los conocimientos de una manera mas dinámica, entretenida y de fácil acceso a los alumnos, para que así logre mantener despiertos a sus alumnos en las clases, participativos y animados en la clase y con ganas de participar y aprender, además éste conocimiento entregado debe ser significativo para que así pueda tener una comprensión mejor, que sea de mas fácil acceso para el alumno y así pueda ser procesada la información de una manera mas rápida.

Otra de las formas de hacer mas cercano y fácil este aprendizaje es, que no hay que entender la Historia tan sólo como una disciplina encaminada a proporcionarnos una mera información aséptica e inmóvil acerca de los acontecimientos que ya ocurrieron y que, por eso mismo, ya nunca más volverán, sino como una ciencia social dinámica en virtud de la cual podemos analizar y comprender cuáles fueron las fuerzas que, en tiempos pretéritos, encauzaron las iniciativas de las personas, de las sociedades, de los países y del mundo para llegar a ser lo que hoy son y de la manera que son y no de otra forma.

Por lo tanto el profesor como un ente activo dentro del proceso de aprendizaje es primordial, ya que a través de él se ira forjando el aprendizaje del alumnado, se ira desarrollando a la vez un previo interés hacia la asignatura, la cual tendrá un estigma positiva por parte del alumno la que predispondrá que los alumnos vengan con ganas a las clases, participen, y se logre un buen ambiente dentro de la sala de clases, lo que facilitara de mayor manera el aprendizaje de mis alumnos.

Y para finalizar destaco que en este desarrollo se ven dos realidades absolutamente diferentes, ya que por un lado esta el como aprendemos Historia nosotros como futuros pedagogos, y como aprenden Historia los que serán nuestros alumnos, creo que hay que hacer hincapié en este punto ya que nosotros aprendemos y estudiamos Historia y Geografía porque nos interesa y nos motiva, por algo estamos en esta carrera, pero en cambio, nuestros alumnos tendrán una perspectiva demasiado diferente, ya que para ellos es solo un ramo más, y muchas veces es el ramo mas latero en su enseñanza, ya que no le encuentran un sentido practico en su vida. Por lo tanto considero que la pregunta debería haber ido apuntada al ¿Cómo enseñáremos Historia y geografía?, pues el aprendizaje es individual y personal y todos aprendemos de una manera diferente.

viernes, 25 de abril de 2008

¿Qué significa para ti enseñar didácticamente?

Dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, es fundamental la interacción-tácticas y métodos que se implementan por parte del pedagogo en la entrega de conocimientos al alumno, por lo tanto aquí resurge un término de gran importancia dentro del marco de la educación: La didáctica, pero ¿Qué es la didáctica?
La Didáctica es la disciplina científico-pedagógica que tiene como objeto de estudio los procesos y elementos existentes en la materia en sí y el aprendizaje. Es, por tanto, la parte de la pedagogía que se ocupa de los sistemas y métodos prácticos de enseñanza destinados a plasmar en la realidad las directrices de las teorías pedagógicas. La didáctica pretende fundamentar y regular los proceso de enseñanza y aprendizaje. Por lo tanto los componentes que actúan en el acto didáctico son: en primer término nosotros como profesores, nuestros alumnos, el contexto donde se desarrolle el aprendizaje y el curriculum.
Por lo tanto, la didáctica es una disciplina pedagógica que analiza, comprende y mejora los procesos de enseñanza-aprendizaje, las acciones formativas del profesorado y el conjunto de interacciones que se generan en la tarea educativa, así el objeto de estudio prioritario de la Didáctica es la enseñanza en cuanto propicia el aprendizaje formativo por los estudiantes, la selección de materias o contenidos más valiosos y la proyección que tal enseñanza tiene en la formación del profesional docente, sin dejar de lado la gran importancia que tiene la existencia del vinculo docente-estudiante para el logro de ésta meta.
En una palabra, la docencia actual, que es ya la del siglo XXI, necesita urgentemente revisar y replantear sus supuestos teóricos y sus prácticas en los espacios del aula. Imprimir ingenio, creatividad y compromiso en la acción de todos los días, de todas las veces. Porque en esta tarea, quien no cambia en el acontecer cotidiano de enseñar y aprender, no cambia nada. En esta visión se han construido múltiples textos de didáctica, cuya tarea es prescribir las formas como puede operar un docente. Dentro de este contexto, Freinet expresa:
Leí a Montaigne y a Rousseau, y más tarde a Pestalozzi, con quien sentía un sorprendente parentesco [...] participé en el Congreso de la Liga Internacional para la nueva educación (1923), en el cual se reunieron los grandes maestros de la época, Ferrière, Bovet, Claparède [...] Pero cuando volví a encontrarme solo en mi clase me sentí desesperado: ninguna de las teorías leídas y estudiadas podrían trasladarse a mi escuela (Freinet, 1963, pp. 12 y 13).
En el análisis de éste fragmento se puede deducir que el autor invita a los estudiosos de la didáctica a no proponer "métodos", pues obligarían a los maestros a aplicarlos, sino a efectuar la enunciación de los principios fundamentales, y presentar los resultados de un trabajo en el aula como ejemplo para que los docentes estén en condiciones de crear su propia propuesta.
Tomando la acotación de Freinet, es necesario no imponer métodos despóticos, sino dar la oportunidad de crear e ir innovando en este campo, debido a que cada docente tendrá que adecuarse al contexto de aprendizaje en el cual este inserto, por lo mismo un método en particular no tendrá la misma efectividad según el contexto en el que se desarrolle (ejemplo un colegio municipal, y uno particular, con dos realidades absolutamente diferentes)

Pero en lo que el profesor no debe cesar de trabajar es en procurar transmitir y practicar un método didáctico en la entrega de la enseñanza, donde de destaque LA ENSEÑANZA POR DESCUBRIMIENTO, en la cual juegue un papel principal el alumno, desplegando al cien por ciento sus virtudes y defectos, para ir descubriendo poco a poco la mejor forma de asimilación y comprensión de contenidos entregados por el profesor, es decir, aquí el alumno va construyendo su propio conocimiento, por lo tanto tiene un papel activo en éste proceso de aprendizaje, y a la vez el profesor cumple el rol de guía en este proceso de revelación por parte del alumno.

A modo de conclusión destaco que en este complejo proceso de enseñanza- aprendizaje, la función de la didáctica es primordial, ya que es la forma en la cual serán entregados los contenidos a nuestros alumnos, por lo tanto la elección adecuada de una metodología depende el posterior aprendizaje obtenido por nuestros alumnos, por lo tanto seria bueno retroceder un poco a nuestra enseñanza escolar, y cuestionarnos algunas cosas, como ¿De que manera me era mas fácil aprender? ¿Cuales eran las clases que más me gustaban? ¿Cómo entregaba el profesor el contenido en esa clase? Así, de esta manera iremos forjando y construyendo nuestro propio método didáctico para implantarlo a futuro con nuestros alumnos y mejorar la entrega de contenidos.

martes, 15 de abril de 2008

¿Cómo promover un ambiente adecuado para el aprendizaje?


Bueno este tema viene muy ligado al anterior ya tratado, que fue sobre la disciplina en el aula de clases, debido a que gracias a ésta disciplina podremos promover un ambiente adecuado para el aprendizaje junto con otros factores que analizaremos enseguida. Así, para la creación de este ambiente propicio para el aprendizaje de nuestros estudiantes es necesario que existan ciertas características donde el profesor es el ente primordial para su desarrollo y ejecución, y éstas son:
Primeramente es necesario que se llegue a establecer un clima de relaciones de aceptación, equidad, confianza, solidaridad y respeto entre el educador y el educando. Aquí el profesor debe crear primeramente un clima de respeto en su sala de clases, respeto a la vez en la manera en que se relaciona con sus alumnos y del tipo de relación que estimula junto con ellos. Un buen ambiente de aula se caracteriza porque los alumnos se sienten valorados y seguros. Saben que serán tratados con dignidad, que sus preguntas, opiniones y experiencias serán acogidas con interés y respeto por parte del profesor.
Este tipo de relaciones entre los profesores y alumnos se caracteriza por un trato respetuoso y cordial, donde el profesor no olvida su rol de adulto y responsable del curso en que enseña y los estudiantes reconocen en él esa autoridad. En un ambiente como el descrito, el profesor escucha seriamente a todos los alumnos y promueve que ellos se escuchen entre sí, tanto en conversaciones sobre sus experiencias y sentimientos, como en las referidas a los aprendizajes. En dichas ocasiones, valoriza sus aportes, los comenta, los enriquece, abre espacios al intercambio con el resto del curso. Del mismo modo, el profesor demuestra con sus actitudes que las diferencias culturales, étnicas, físicas o socioeconómicas son consideradas como fortalezas, en cuanto permiten enriquecer las conversaciones, conocimientos y experiencias del conjunto de los alumnos.
De la misma manera, también es importante que se logren manifestar altas expectativas sobre las posibilidades de aprendizaje y desarrollo de nuestros alumnos. Es decir, un aspecto crucial al interior de las salas de clases es la capacidad del profesor para generar interés por el aprendizaje en sus alumnos. Esto se relaciona estrechamente con nuestra disposición a comprometernos con los contenidos que enseñamos y con tratar de lograr que nuestros alumnos se motiven y valoren lo que están aprendiendo. Estas salas de clases se distinguen porque son ambientes activos, en los cuales, tanto el profesor como los estudiantes se formulan preguntas, están interesados en indagar y llegar a resultados y productos satisfactorios y en comunicar a otros sus hallazgos.
En estos ambientes los alumnos se sienten desafiados a aprender y son apoyados por el profesor, quien cree realmente que todos sus alumnos y alumnas pueden aprender y esforzarse para ello, favoreciendo el ejercicio de su autonomía. De esta manera, los estudiantes no temen al ridículo cuando proponen ideas, preguntas o temas de su interés, ya que saben que ese es un espacio para aprender a cuestionarse, y que el profesor se interesará por sus aportes. En tal sentido, es de gran importancia que el profesor genere y transmita a sus alumnos altas expectativas de manera que superen las situaciones adversas.
Ahora cabe la pregunta ¿Cómo hacer para que la conducta de los alumnos sea pertinente a la clase sin pasar por las anotaciones, sanciones o expulsiones, más aún, cuando la clase es el momento más oportuno para promover valores humanos, y no exclusivamente contenidos curriculares?
Respondiendo a la anterior interrogante, para culminar es fundamental establecer y mantener normas de convivencia dentro del aula. Como sabemos, la enseñanza no se puede generar en un ambiente en el que la conducta de los alumnos no permite el desarrollo de la clase. Por lo mismo, si nos damos cuenta, cuando los estudiantes están interesados y concentrados en clases, es menos probable que los alumnos se distraigan y hagan menos desorden. Por lo tanto nosotros los profesores debemos fomentar ese interés y motivación de los estudiantes por el aprendizaje, y a la vez establecer un conjunto de normas claras, concordadas en conjunto (profesor-alumno) que orienten a una buena convivencia y faciliten los aprendizajes dentro de la sala de clases.
Se resume así, que para el desarrollo de las clases, en cualquier unidad educativa, es necesario un ambiente armónico, el que muchas veces se ve perjudicado por las actitudes negativas de los alumnos, pero aquí debe aflorar el papel activo del profesor y estimular a sus alumnos a aprender, para esto es necesario que se fomente primeramente un trato personal con los alumnos, estando siempre atentos a sus reacciones; segundo, una interpelación cariñosa, cordial, y coloquial, como por ejemplo dirigiéndonos a cada alumno por su nombre, expresándoles confianza y apoyándolos positivamente; tercero, la capacidad de mantener la disciplina, haciéndonos respetar por nuestra propia presencia, pero sin dejar de ser a la vez una persona cercana y cordial; cuarto, el respeto por los alumnos, el reconocimiento de nuestros errores; y, finalmente, tratar de aceptar y asimilar el humor que existe en nuestros alumnos. Si nos damos cuenta a través del desarrollo de todos éstos pasos, nos encontraremos con el resultado de la ejecución de una mayor comprensión e integración de conocimientos y comportamientos por parte de nuestros alumnos, lo cual nos facilitará el desarrollo del aprendizaje dentro del aula de clases.

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué significa la disciplina dentro del aula?


“La Disciplina es la capacidad de actuar ordenada y perseverantemente para conseguir un bien. Exige un orden y unos lineamientos para poder lograr más rápidamente los objetivos deseados, soportando las molestias que ésto ocasiona. La principal necesidad para adquirir este valor es la Autoexigencia; es decir, la capacidad de pedirnos a nosotros mismos un esfuerzo extra para ir haciendo las cosas de la mejor manera. El que se sabe exigir a sí mismo se hace comprensivo con los demás y aprende a trabajar y a darle sentido a todo lo que hace. La disciplina es indispensable para que optemos con persistencia por el mejor de los caminos; es decir, por el que nos va dictando una conciencia bien formada que sabe reconocer los deberes propios y se pone en marcha para actuar.” (Bruguera Mexicana Ediciones, Enciclopedia de la Vida, tomo 1). Por lo tanto esta definición introductoria saca como conclusión que el propósito primordial que busca la implantación de Medidas Disciplinarias es enseñar al alumno a reflexionar sobre su error y por ende modificar su comportamiento en forma positiva.
Ahora si enfocamos el valor de la Disciplina orientado en una sala de clases, se suele postular que la disciplina en un curso es la forma por la cual el estudiante en cierta forma entrega respeto al profesor y a sus compañeros, por lo tanto el educador como el educando se merecen respeto. Junto con esta idea, también nos encontramos con la siguiente definición: "La disciplina es la entrega de lealtad a ciertas condiciones impuestas por algo o alguien". Lo que podemos deducir de estas dos ideas es que, para que exista cierta disciplina en una institución educativa, tanto el educador como el educando deben respetar la libertad del otro y por lo tanto entre los dos debe haber un mutuo respeto.
Pero ¿Cómo podemos lograr una buena disciplina dentro de la sala de clases si contamos con un número enorme de alumnos por curso? ¿Cómo los controlamos? Es muy común escuchar decir o comentar que un maestro competente es aquel que mantiene el orden y la disciplina en un salón de clases, así como, de manera tradicional se considera un maestro como aquel que mantiene el orden generando el ambiente necesario para realizar la enseñanza y la educación. Pero como nosotros sabemos, mantener la disciplina en un grupo no es tan fácil, sino que se convierte en una labor bastante compleja, ya que se debe imponer orden y esto ocasiona ciertas restricciones; y es aquí donde aparece el papel del maestro como la autoridad dentro de la clase para imponer las actividades que el alumno debe realizar. Pero rescato de lo expuesto anteriormente que, cuando se tiene que usar la fuerza y el poder lo que permanece es la autoridad formal la cual es inútil en un buen proceso de enseñanza.
A la vez, no tan solo debemos culpar al profesor de no poder lograr una disciplina dentro del curso o de no poder lograr el control, ya que debemos tener en cuenta que el rol de la familia es fundamental, ya que es ella la que debe asentar las bases disciplinarias en cada uno de sus hijos, para que ellos posean cierta conciencia de sus actos, y logren un autocontrol dentro de la sala de clase, y así de esta manera alivianar en cierto modo la carga que posee el profesor con respecto al tema, quedando solo la función de pulir los detalles que quedaron inconclusos, o mal formulados en dicho proceso.
Así de esta manera, la autoridad del maestro tanto en lo que enseña, como en el aula para mantener la disciplina y el orden en un grupo son puntos claves para una buena educación, si la autoridad falla, en cualquiera de las dos partes se pierde el control de grupo y es cuando la educación peligra, cuando nuestra autoridad se llega a convertir en autoritarismo y nos torcimos un poco de nuestra meta final.
Como conclusión, es muy importante que tomemos conciencia de que en nuestras manos tenemos el futuro de muchos jóvenes que el día de mañana serán los entes de cambio de esta sociedad, que nos demos cuenta que estamos trabajando con personas, no con seres inanimados que no necesitan de nuestro afecto o comprensión y que de nosotros depende en gran medida el que logren el desear ser educados. Es muy probable que alguno de ellos llegue a dedicarse también a la enseñanza y educación en un futuro próximo y el ideal es que nosotros como profesores, seamos ejemplos a seguir y que nuestras habilidades y conocimientos transmitidos hacia su persona tengan un gran pesar y sean aprovechados de la mejor manera para que así lleguen a ser unos grandes profesionales.

martes, 25 de marzo de 2008

¿Para qué enseñamos?

Muy buena pregunta para reflexionar un poco. Es como preguntarse, ¿para qué soy profesor? Haber yo enseño por vocación, porque me gusta enseñar, me siento cómoda, siento dentro de mí que es lo que debo hacer. Enseño porque quiero formar mejores personas, también enseño porque quiero sentirme realizada cuando pueda ver que la mayoría de mi curso logro cumplir sus metas y se convirtieron en unos grandes profesionales y además pudieron enfrentar de la mejor manera las complicaciones que les puso la vida para seguir adelante, yo creo que para eso, y por eso enseño.
Pienso que la intención fundamental y primordial de un profesor es ayudar al desarrollo integral del niño, para que forme ciertos valores que le permitan interactuar adecuadamente en la sociedad. Siendo además el alumno en relación a sus posibilidades, un ser que aporte en el proceso de desarrollo; de enseñar y aprender de las demás personas que interactúan con él. Nuestra meta a la vez es formar sujetos libres, críticos, creativos, responsables, autónomos e independientes, conscientes de sus limitaciones y posibilidades personales, y que a la vez sean éstos el ente de cambio que necesita nuestra sociedad para salir adelante, por qué o si no, ¿quién mas podrá cambiar nuestra actual sociedad sino son las generaciones venideras?
Para dicha formación de nuestros alumnos nosotros los profesores debemos ser capaces de tomar decisiones autónomas, con independencia, libertad y responsabilidad; a la vez tolerar opiniones y modos de actuar diferentes, siendo realistas y comprendiendo que no todos tienen las mismas formas de pensar, tomando en cuenta además la realidad social en la que están inmersos, también valorar las inquietudes y los esfuerzos de cambio, y algo muy importante lograr generar experiencias de aprendizaje significativo y creador, tarea primordial de un profesor para lograr una de nuestras metas que es enseñar.
Por lo tanto debe ser el mismo profesor, quien descubra sus procedimientos de enseñanza, que deben ser concordes con su estilo personal, ya que nosotros los profesores no enseñamos nunca las mismas cosas que nuestros colegas, por la sencilla razón de que lo que enseñamos, lo enseñamos según nuestro estilo personal. Por lo mismo es muy cierto lo que afirma J. Rassam que «se educa por lo que se es, más que por lo que se sabe; se enseña también lo que se es, más que lo que se dice». Y concluye sugiriendo que los alumnos perciben más claramente de lo que se piensa al hombre que hay tras el maestro, y al posible amigo que hay detrás del hombre.
También los alumnos, como indica tozudamente la experiencia docente, tienen cada uno su propio estilo de aprender; el descubrimiento de este estilo y su posterior mejoramiento es la misión básica a la cual debemos encontrar solución los profesores, y por lo tanto acá estamos dando una respuesta a nuestra inicial pregunta, nuestra labor es conocer a nuestro alumno, interiorizar con él, lograr que en ellos exista un convencimiento total de sus capacidades y las desarrollen, además espero que en un futuro próximo puedan generarse sus propias oportunidades, llevando a cabo ideales y sueños, y para ello es fundamental que nosotros los pedagogos logremos y nos demos el tiempo de forjar una relación de confianza, emplear un trabajo arduo, compartido para que así se facilite el aprendizaje y logremos alcanzar una de nuestras metas fundamentales, el ENSEÑAR.

En resumen no es fácil encontrar una respuesta concreta a tan simple pregunta. Y cuando parece haberse hallado, resulta generalmente insuficiente, pues tampoco suele permitir contestar a las sucesivas cuestiones que desencadena esta pregunta. Por ejemplo: ¿para qué enseñamos lo que enseñamos los profesores? ó ¿cómo enseñamos lo que tenemos que enseñar? Pero pienso que si estoy en esta senda de la Educación es porque en mi hay una tarea una labor que debo cumplir - y que lo voy a realizar con mucho gusto - y que es entregar a los demás ciertas ideas y conceptos que los hagan pensar, concientizar, y si quiero soñar un poco, lograr y llegar a mejorar nuestra sociedad.

lunes, 17 de marzo de 2008

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Cómo veo el proceso de enseñanza-aprendizaje?

Bueno primero comencemos analizando y definiendo que es en si el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Enseñanza y aprendizaje forman parte de un único proceso que tiene como fin la formación del estudiante, es decir cuando enseñamos algo es para conseguir alguna meta u objetivo. Así, el acto de enseñar y aprender acontece en un marco determinado por ciertas condiciones físicas, sociales y culturales, es decir se adapta a cierto contexto. A la vez el proceso de aprender es el proceso complementario de enseñar, aprender es el acto por el cual un alumno intenta captar y elaborar los contenidos expuestos por el profesor, o por cualquier otra fuente de información, incorporándolos a su diario vivir.
En el proceso de enseñanza-aprendizaje hay que tener en cuenta lo que un alumno es capaz de hacer y aprender en un momento determinado, dependiendo del estadio de desarrollo operatorio en que se encuentre, según las teorías de J. Piaget. De manera que la clave no se encuentra en si el aprendizaje escolar ha de conceder prioridad a los contenidos o a los procesos, contrariamente a lo que sugiere la polémica usual, sino en asegurarse que sea un aprendizaje significativo.
La significatividad del aprendizaje está muy directamente vinculada a su funcionalidad, es decir, que los conocimientos adquiridos, conceptos, destrezas, valores, normas, etc.- sean funcionales, es decir, que puedan ser efectivamente utilizados cuando las circunstancias en que se encuentra el alumno lo exijan, por lo tanto este proceso de asimilar los conceptos adquiridos en un aprendizaje significativo ha de ser una preocupación constante de la educación escolar.
El objetivo de docentes y discentes siempre consiste en el logro de determinados objetivos educativos y la clave del éxito está en que los estudiantes puedan y quieran realizar las operaciones cognitivas convenientes para ello, interactuando adecuadamente con los recursos educativos a su alcance.
"Se trata de conseguir que cada alumno consiga su máximo nivel de excelencia" (Jesús A. Beltrán, UCM)
El principal objetivo del profesorado es que los estudiantes progresen positivamente en el desarrollo integral de su persona y, en función de sus capacidades y demás circunstancias individuales, logren los aprendizajes previstos en la programación del curso (establecida de acuerdo con las directrices del Proyecto Curricular de Centro, PPC).
A veces los estudiantes no aprenden porque no están motivados y por ello no estudian, pero otras veces no están motivados precisamente porque no aprenden, ya que utilizan estrategias de aprendizaje inadecuadas que les impiden experimentar la sensación de "saber que se sabe aprender", es decir hay ausencia del papel motivador del profesor. Por otra parte también hay alumnos que solamente utilizan estrategias de memorización en vez de intentar comprender la información y elaborar conocimiento, tratar de buscar relaciones entre los conceptos dados y conocimientos anteriores, y menos logran aplicar los nuevos conocimientos a situaciones prácticas.
En conclusión el proceso de enseñanza y aprendizaje en Chile se ha tenido que ir adaptando a lo largo de la historia, debido a que antes no existían muchas de las herramientas que nos facilitan el enseñar y aprender. Por lo mismo poco a poco se podría decir que el profesor a tenido que ir asumiendo mas responsabilidad en su enseñar, es decir, que este comprometido con dicho proceso de formar personas que estén preparadas para lo que les depara el futuro. Y resaltar a la vez que el alumno de hoy en día, tiene muchas mas facilidades para el aprendizaje, tal como lo postula Joan Ferres que destaca que el alumno actual posee nuevas habilidades como resultado de su continua exposición a los videos juegos, la televisión, sesiones de Chat, y paquetes interactivos, entre ellas está la velocidad de respuesta, la simultaneidad, la capacidad para integrar y asociar, la fascinación por la sensorialidad, la búsqueda de emociones, inteligencia espacial, y la acción, cualidades que facilitan la tarea de nosotros los profesores.
Por lo tanto, puedo decir que este proceso de enseñanza-aprendizaje implantado en la actualidad puede lograr los objetivos que se plantea, pero solo si existe un trabajo participativo, es decir, tiene que haber un compromiso con la causa de parte de nosotros los profesores, y una motivación por parte del alumno a captar los conocimientos entregados. A la vez la Reforma Educacional ayuda en cierta manera al progreso y avance de la educación, con sus nuevas metodologías, pero hoy en día a pesar de contar con una infinidad de ventajas y avances que están a nuestro alcance aun nos damos cuenta que las reformas implantadas no sirven y que en educacional somos un fracaso, así cabe la oportunidad de preguntarnos, ¿por que no avanzamos en educación?, ¿donde esta el problema?, ¿que se puede hacer para mejorar la educación en Chile?
Queda abierta la posibilidad a contestar y responder dichas interrogantes y a dejar el espacio de concienciar y por una vez por todas llegar a una solución concreta a la deficiente educación impartida, para que podamos alguna vez sentirnos orgullosos por la educación recibida en nuestro país.